Los ‘tíos troncha’ Víctor, Jesús y Pepe cierran el círculo | segunda etapa #Puertollano100

Los ‘tíos troncha’ Víctor, Jesús y Pepe cierran el círculo | segunda etapa #Puertollano100

Con muchos dolores en las piernas comenzó la segunda etapa del reto de trail #Puertollano💯, consiste en correr por el campo y dar la vuelta al término municipal de Puertollano por caminos, senderos y trialeras lo más accesibles posibles.

Una ruta circular compuesta de pequeños tramos lineales muy aconsejables para poder realizarlos en bici o para hacer senderismo. Ya podéis acceder al recorrido completo a través del perfil Troncha Cerros de Wikiloc y Strava. También ampliaremos información próximamente en esta web tronchacerros.wordpress.com.

La primera etapa culminó más de 43 kilómetros por la cuerda de la sierra de Calatrava y Puertollano, un 98% del recorrido lo hicimos por senderos y caminos abiertos, más o menos accesibles. Nuestro radio fue la zona más occidental del término que linda con Almodóvar del Campo, también con su pedanía El Retamar, Brazatortas, Cabezarrubias del Puerto, Hinojosas de Calatrava y con fin en el puerto de Mestanza.

A las 7:30, en el punto donde finalizó la primera etapa, el puerto de Mestanza, junto a Jesús, Víctor, Manel y Pepe se presentó Bachira Serroukh, una fiera del ultra trail que pronto metió prisa para iniciar la jornada en ascenso al collado de la vaca. Os contamos cómo fue el transito por la parte más oriental y ya os adelantamos que el reto no fue sencillo.

La segunda Etapa de #Puertollano100 Puerto de Mestanza-El roble-El Villar-vía verde Ptll-Marmolejo-La Morrilla-chimenea Cuadrá-Minero-Fuente Agria.

Subir al collado de la vaca es comenzar a sufrir y sentirte en plena Zenagas Trail, la carrera fetiche organizada de forma extraordinaria por el Club de Maratón Corricollano. María Mohedano y su clan ‘Zenagas’ son pioneros en la puesta en valor del Trail en la comarca. El collado supera los 1000 metros de altitud, es la parte más alta de la Dehesa Boyal de Puertollano un brillante bosque público atrincherado entre grandes fincas de uso ganadero y cotos de caza.

La parte alta es técnica pero el descenso del collado es muy accesible por un camino que finaliza cortado por una cadena (existe la opción de bajar pedriza como hicieron Borja y Pepe, pero solo apto para tobillos avanzados). Dirección hacia el Roble, en los límites de la Dehesa Boyal se bordea la finca de La Gamonita bajo la atenta mirada de sus extraordinarios equinos de la Yeguada Valdeviñas.

Las dehesas boyales son terrenos comunales para pastorear. En Puertollano la ganadería es minoritaria por lo que hoy es lugar habitual para la práctica deportiva y para el ocio, sobre todo en su parte conocida como Los Pinos que recientemente ha sido declarado Monte de Utilidad Pública, evitando así posibles especulaciones.

En el trayecto apreciamos la fuerza recuperadora de la naturaleza, verde y poderosa, que casi borra las cicatrices del último incendio de la sierra de Puertollano. La primera pausa fue el paraje conocido como «El Roble», un caserón con un viejo árbol, punto de acceso a uno de los monumentos naturales más bonitos y quizás desconocido de nuestro territorio: laguna volcánica de la Alberquilla, en plena ruta del Quijote (¿?). Evitamos subir ya que suponía sumar muchos kilómetros a nuestras piernas en una zona donde no hay caminos públicos para llegar al puerto del Búrcio, límite más oriental del término municipal. Esto queda pendiente para otra ocasión.

La decisión tomada, al trote hacia el Villar pedanía de Puertollano saliendo de la naturaleza bruta hacia el Puertollano transformado, todo zona de cultivos y divisando la parte más industrial del valle del Ojailén, bordeando céntrales, cruzando antiguas vías ferroviarias…, donde pensamos encontrar caminos arreglados pero…

Manel y Víctor hacia la zona de placas solares de El Villar.

Ligeros desde el Villar por un camino ancho y bien cuidado hacia la central fotovoltaica que se divisa, al llegar nos topamos con una puerta y el giro del camino sellado por una cadena que íbamos a cruzar. Antes nos hacemos unas fotos para el recuerdo, mientras llega un 4×4 repleto de hombres perfectamente ataviados para la caza. Les contamos nuestro reto y que pretendemos bordear la central camino hacia la antigua vía del ferrocarril. Nos indican amablemente que a partir de la cadena es camino privado y no podemos acceder sin permiso. Nos invitan a bordear el arroyo como forma más ágil (y menos arriesgada, pensamos) para acceder a la plataforma de ese antiguo proyecto de tren. Sin perder el tiempo, nos pusimos a tronchar literalmente por una zona reforestada siguiendo la vertiente del arroyo con suficiente tiempo para pensar sobre el uso privado de los caminos, en este caso de un camino realizado por una empresa de energía que transforma y explotan el territorio con el sol como fuente. Pensamos en alto que se podría aprovechar estas instalaciones para fomentar el uso comunitario de esos caminos, para favorecer el acceso a lugares como el que nos encontrábamos tan cercanos y a la vez tan lejanos.

De no saber por dónde pisar a encontrar una pista en plena naturaleza, la plataforma de un antiguo proyecto de ferrocarril Puertollano-Marmolejo, perfecta para el paseo, también para corredores y ciclistas. Nos frotábamos los ojos ante tal sueño y tomamos raudos dirección hacia la carretera de «El Villar» pero…, tras un par de kilómetros llegó la pared de piedras que cerraba la pista. La atravesamos para despúes encontrar una valla metálica que la cruza. La bordeamos, seguimos hasta encontrar un corte brusco en el terreno y cogimos el inapreciable sendero para llegar a la carretera, todo ello en paralelo al antiguo Molino Delio en el cauce del Ojailén, demasiado patrimonio histórico perdido por el Término.

Vía antigua de ferrocarril

Desde aquí a lo alto de la Sierra de Calatrava donde la valla es tónica a evitar para acceder a caminos públicos olvidados con más o menos intención.

Cortafuegos en Sierra de Calatrava

Antes un merecido avituallamiento, tras 27 km recorridos un buen grupete de Tronchas nos reciben a la entrada del antiguo campo de tiro de Repsol. Paramos a recuperar fuerzas con los bocatas y la tortilla de Manoli, cocinera del Bar El Molino. En este punto se marcha Manel, que se protege de lo que viene y se incorporan dos tíos tronchas más, Emilio Velasco y el kamikaze Carmelon Haldón.

Comenzamos la dura subida a La Morrilla, vigilados por las rocas cuarzíticas que fueron mural de pinturas rupestre en la Chorrera, sumando kilómetros. Una vez arriba, ahora sí, dirección a Puertollano por imponentes cortafuegos en un loco sube y baja que deja los pies machacados y las zapas para el arrastre.

En la zona conocida como Melendo, antes de la última subida dirección del Quinto de la Bachillera, recibimos el aliento de la familia Mozos al completo, con quienes compartimos un trago de agua fresca, foto y sendero hacia els para el duro tramo final de 200 metros de desnivel por trialera suelta.

Con los Mozos en el Cerro de Santa Ana

La subida hacia el punto más alto coronada por una gran torre eléctrica nos permite divisar el cerro Santa Ana, Puertollano y la chimenea Cuadrá. La meta está cerca, vamos hacia ella disfrutones por senderos mil veces recorrido en grupo o en solitario, mañanas, tardes y también noches.

Chimenea Cuadrá de Puertollano

El penúltimo ‘photo call’ de la jornada en la cara rehabilitada de la Chimenea Cuadrá y descenso excitado hacia el Monumento al Minero, para encontrar a los compañeros con los que brindar y bailar pero, sobre todo, para rendir honores a Jesús Muñoz Carrobles, Víctor Castro Mateo y Pepe Sánchez Vigara, tres Tronchas Cerros que han completado #Puertollano💯, cerrando el circulo en una jornada entre los límites de Puertollano con Mestanza, Villanueva de San Carlos, Aldea del Rey y Argamasilla de Calatrava, tras 41,35 km, 5 horas y 37 minutos de movimiento y un desnivel positivo de 1.192 metros.

Reto conseguido

Un total de 3 corredores terminaron el reto, corriendo con 15 compañeros que han realizado alguno de los tramos durante los dos días y más de 85 kilómetros de carrera, durante algo más de 11 horas en movimiento y superando los cerros de Puertollano acumulando un desnivel positivo de 2.213 metros.

No hemos llegado a 100 pero los tronchas han estado de 💯 en este extraño viernes de Dolores.

¡Ahora os toca a vosotros!

Lo mejor

  • La vuelta al Collado, territorio Zenagas.
  • El compañerismo de la segunda jornada.
  • El aire fresquito que evitó el calor.
  • La tortilla de Manoli.
  • Descubrir la Vía Puertollano-Marmolejo.

Lo peor

  • Lo difícil que resulta conectar La Alberquilla con el puerto del Burcio.
  • La falta de caminos públicos en la zona de Villanueva de San Carlos y los caminos exclusivos.
  • La cantidad de vallas que hay que ‘cruzar’ para llegar a caminos públicos.
Accede a la información de los tramos en Wikiloc Trocha Cerros https://es.wikiloc.com/rutas-carrera-por-montana/etapa-2-puertollano-69818332

Puedes leer la crónica de la primera etapa aquí: https://tronchacerros.wordpress.com/2021/04/01/jueves-de-pasion-primera-etapa-puertollano100/