El puente secuestrado. De la Dehesa Cordobesa hasta cruzar Sierra Madrona | Etapa 2 #Sueñounavíaverde

El puente secuestrado. De la Dehesa Cordobesa hasta cruzar Sierra Madrona | Etapa 2 #Sueñounavíaverde

Desde hace años compañeros ciclistas se esfuerzan, sueñan, con recuperar y rehabilitar la VÍA DE LA PLATA Y EL CARBÓN para convertirla en ‘vía verde’. Tras el reto de largo recorrido #Puertollano100, el equipo troncha aumentó la distancia para unir corriendo Peñarroya y Puertollano por la vieja infraestructura ferroviaria para reivindicar y poner en valor ésta y otras vías de ferrocarril en desuso que pasan por Puertollano.

Un primer día lleno de emociones ya contadas dio paso a una segunda etapa del Reto #Sueñounavíaverde para retomar la Dehesa Cordobesa y asaltar Sierra Madrona. La Dehesa Cordobesa fue declarada por la UNESCO reserva de la biosfera por el esplendor de su naturaleza, su cultura y por el compromiso de la población para usarlas de forma sostenible. En esta época debería habernos mostrarnos su cara más amable, pero el calor además del vallado y el desuso de la infraestructura que perseguimos, limitaron el reto de seguir el trazado de la Vía del Tren del Carbón y la Plata que unió hasta 1971 Puertollano con Peñarroya.

Foto del equipo en Pozoblanco, donde compartieron mesa en El Come y Bebe para preparar la segunda etapa.

La reflexión estuvo sobre la mesa, la pregunta era cómo afrontar la segunda etapa que, planificada de forma ideal, alcanzaría los 60 kilómetros uniendo las localidades más pobladas de la zona: Pozoblanco y Villanueva de Córdoba, con Conquista y asaltando Sierra Madrona y su Parque Natural por el antiguo camino de la Plata, para atravesar la controvertida finca de la Garganta hasta el corazón de Sierra Madrona en el antiguo poblado de Minas del Horcajo, donde Verónica nos tenía preparada una caldereta de cierva en la recomendable y única casa rural del lugar que ella regenta.

Acompañados por expertos en el territorio, miembros de la Asociación Senderista ‘Amigos de la Dehesa’ y de la Peña Ciclista San Bartolome, nuestros amigos José García y Víctor Fernández nos recomendaron salir muy temprano y eliminar el tramo de Pozoblanco – Villanueva de Córdoba, más de tres horas de ruta por un trazado de vía inexistente, en paralelo por carretera con la mayoría de los edificios patrimoniales convertidos en viviendas de recreo. Así hicimos.

A las 6 de la mañana, desayuno puertollanarra a base de tostadas de Aceite Picual de las Bodegas El Mesto en el extraordinario albergue de San Martín de Añora. Sin pausa al coche, entre sueños y miradas a los restos del trazado de la vía por la A-424, dejamos a un lado la Antigua Estación convertida en Museo de la Historia Local de Villanueva para alcanzar nuestro lugar de salida.

Rotonda del cerdo (Villanueva de Córdoba) by España Bizarra

El kilómetro cero lo tomamos junto a una simpática escultura de un gorrino, presumimos que ibérico, comiendo una ración de bellotas en su rama, una de las rotondas más ‘frikis’ en el lugar de la Denominación de Origen Protegida «Jamón de Los Pedroches». Homenajear al ‘guarrillo’ en la villa ganadera de Villanueva de Córdoba, honra a sus habitantes conscientes del beneficio que aporta económico y culinario.

Imagen graciosa antesala del maratón que nos íbamos a meter entre pecho y espalda a temperaturas de infierno directos a las ruinas de las Minas del Horcajo, cruzando el río Guadalmez raya entre Córdoba y Ciudad Real, entre Andalucía y la Meseta.

Rápidamente al iniciar la carretera hacia Conquista nos desviamos a la derecha por un camino rural que fue antigua vía, en apenas medio kilómetro nos encontramos con la primera valla que impide continuar por el tramo original y nos desvía en busca del camino de la Plata, por el atajo que nos enseñaron José y César el día anterior hasta la piedra del carabó.

Piedra del Carabó camino a Conquista.

El Camino de la Plata fue la principal ruta entre Andalucía y la Meseta desde el siglo XVI. En su tramo desde Villanueva de Córdoba hasta Conquista discurre en paralelo al antiguo trazado de ferrocarril, serpenteante y desmantelado, a buen recaudo encerrado por vallas de piedra de explotaciones ganaderas que limitan el discurrir de nuestra carrera, mientras llega el amanecer.

La vía va por ahí, encerrada desmantelada en paralelo al camino de La Plata.

La vía, siempre presente pero escondida, deja ver sus vestigios o nos acerca al actual trazado del AVE, mientras el equipo recorre el espectacular paisaje adehesado que en primavera y a primera hora de la mañana se hace muy agradable para la práctica deportiva, mucho más cuando comienza el descenso hacia la villa defensora de salteadores: Conquista.

El camino de la Plata encajado pista cómoda en descenso hasta Conquista

Todo un recorrido muy bien acotado por vallas de piedra que a veces parece dieron nombre al Valle. Aunque ya sabíamos por los ratos pasados con Ester Serrano que el nombre de Pedroches proviene de la decisión de geógrafos que trabajaron las minas de la zona, homenajeando las bolas graníticas difuminadas por el territorio que marcaron definitivamente al río y su valle que los romanos en otro ejercicio de pragmatismo llamaron de los metales y los musulmanes, siempre más visuales, denominaron Fash al-Ballut (‘llano de bellotas’ o ‘campo de encinas’).

Con el sol como guía el descenso suave facilitó el despertar pero cargó de más nuestras piernas, por lo que llegamos justos o muy justos al avituallamiento de Conquista, donde sobresalen los productos de Natural Food Lab bien preparados junto a la estación abandonada del antiguo ferrocarril que nos dio sombra y proporcionó un bonito escenario para nuestras fotos de equipo.

Todo lo que baja, sube.

Sin perder el tiempo, con la presencia de la Sierra al norte, cargamos nuestras mochila y volvimos al camino recuperando el antiguo tramo de la vía que demasiado pronto se convirtió en un sendero duro y pedregoso, casi perdido, lleno de dificultades hasta el rio Guadalmez.

Antiguo trazado entre Conquista y La Garganta

Más de cuatro kilómetros por el antiguo trazado de la vía nos lleva a las puertas de la Meseta, que comienza cruzando el río por la CP314, una carretera bien arreglada que une Conquista con la finca de la Garganta. Carretera que incluso se adentra, y está marcada en todos los mapas, siguiendo el tramo de la antigua vía de tren pero que finaliza para nosotros al llegar a las puertas de la Finca de la Garganta. A partir de donde nos desvían por un sinuoso camino público que aleja el trayecto más corto hecho vía rápida por el trazado original del ferrocarril solo para el uso de unos pocos.

Lugar de desvío al entrar a la Garganta con casa de la antigua vía recuperada y en uso por la propiedad.

Ya dispuestos a cruzar La Garganta para conocer de cerca el latifundio más grande de España, una finca de 15.000 Ha. para la caza situada en término de nuestra vecina Almodóvar del Campo en el sur de Ciudad Real. Entre sus propietarios están la compañía minera Río Tinto y el Duque de Baviera a quien en 2001 se la compró Lord Casvendish, Duque de Westminster, el hombre más rico de Gran Bretaña considerado por la revista Forbes como la tercera fortuna mundial del sector inmobiliario, pagó 17.000 millones de pesetas, más de 90 millones de euros. Hoy su joven heredero explota un lugar protagonista de la prensa rosa y brecha casi insalvable en la unión de nuestro territorio.

Esta finca sólo se cruza rápido y en línea recta en el tren de alta velocidad que la surca y divide. También por su red de caminos privados que permiten a sus guardias estar presentes, amables en todo momento, incluso utilizando a toda velocidad la plataforma de la antigua vía que en la finca está muy bien arreglada pero prohibida a los terrenales.

El equipo transita dividido por un bonito y liberado camino público que nos encierra entre arboleda, sinuoso y con difícil tránsito, estropeado para vehículos de motor impidiendo la compañía de Laura y Ester con la furgo de avituallamiento.

Quedan todavía 11 km hasta nuestro destino, el mediodía se hace notar en la primera de las subidas donde el camino ensancha flanqueado de eucaliptos, la sombra se agradece en la larga recta paralela al antiguo trazado del ferrocarril por donde nos adelanta la pick’up del guardia de la finca.

Al final de esa inmensa recta, por donde vemos saltar perdices, conejos y liebres, llegamos a la antigua estación de tren en la que descubrimos un enorme silo y muelle rehabilitado, seguramente usados como fábrica o almacen de piensos, también una hermosa Estación, la de La Garganta, pintada de ocre que levanta inmensa entre un precioso prado con flores protagonista del Instagram del Reto.

https://www.instagram.com/p/CdaqcuPjIhD/

Se mira pero no se toca y se siente en el ambiente.

El calor hace estragos, con suerte la ruta llega a una zona fresca y húmeda en paralelo a la vía del tren de alta velocidad que enseguida nos abandona hacia el interior, en busca del primer túnel que atraviesa la sierra. Mientras alcanzamos la cima marcada por una puerta canadiense encima de una trinchera abandonada, muy cerca nos encontramos con dos cachorros moteros que nos buscaban siguiendo las indicaciones de Paco Escudero y motohistorias.

Motoristas de Peñarroya

Antes nos encontramos con la furgoneta que nos ayudo a soportar el final de etapa y el camino que quedaba hasta el Horcajo.

Avituallamiento en ruta

La meta está más cerca, Manel y Borja han sido capaces de mantenerse fuertes durante 40 kilómetros, en el intento les acompaña Pepe rendido al placer del uso de la E-Bike, llenando sus botes de agua y sales. Son la una y media de la tarde bajo un sol abrasante, en esta primavera veraniega cuando alcanzan a ver la joya de esta ruta, el viaducto del Horcajo que salta el escarpado territorio y pone a su alcance la meta.

Un maravilloso Bien de Interés Común en mano de los propietarios que han cerrado a cal y canto, con la estimable colaboración de quienes rigen el termino municipal y sin ningún contrapeso por quienes, entre sus competencias, tienen cuidar de nuestro patrimonio, ponerlo en valor y hacerlo de todos.

Esta es la historia triste de nuestra ruta.

En 2014 el programa de La 2 el Escarabajo verde contaba problemas que aún perduran, caminos públicos cerrados por quienes buscan evitar su uso, por eliminar las visitas a nuestra comarca, donde todo está pero nada es fácil.

Cruzar 200 metros de viaducto reduce el camino en 4 km de ruta innecesaria, un puente que unía y que hoy nos permitiría en un plis plas plantarnos en bici, corriendo o paseando en las Minas del Horcajo, un ejemplo de ruina industrial asfixiada por la inmensidad de su vecino rico.

Un pueblo abandonado cuyas ruinas nos dan a conocer un pasado de esplendor y bullicio, pero el terrateniente siempre hace que la vuelta siga y sea más larga. Nuestros corredores sin pausa no se fijan en las piedras del camino, vigilados, cansados y enfadados dejan atrás la valla sin perder energías, olvidando lo fácil que sería el tránsito por este puente secuestrado.

En cambio, al otro lado Verónica pone a disposición de todos su humilde y coqueta casa para disfrutar y reflexionar sobre nuestro patrimonio natural e industrial. También para descansar nuestras piernas y echar la siesta más larga del fin de semana.

La llegada a Las Minas del Horcajo

Dos días de reto y comprobamos que la antigua vía cruza impresionantes parajes, de alto interés natural y paisajístico, pero está sólo para quién le saca beneficio, lo demás, decir que está abandonada es poco.

Y nuestro sueño se minimiza.

Ruta Etapa 2 #Sueñounavíaverde

DESCARGA RUTA WIKILOC: https://es.wikiloc.com/rutas-carrera-por-montana/villanueva-de-cordoba-minas-del-horcajo-suenounaviaverde-etapa-2-106164565

Galería de fotos de la Etapa 2 #Sueñounavíaverde