Al Pico Veleta con nieve para hacer escuela

Al Pico Veleta con nieve para hacer escuela

Un miércoles para evitar la masificación de Sierra Nevada, la tía troncha Isa y el tío troncha Manel viajaron hasta los pies de la montaña granadina con la intención de experimentar un nuevo ascenso al punto más alto de la península con la nieve como dificultad añadida.

Así nos lo cuentan.

La inquietud de este equipo troncha, con trazas de alpinistas, les lleva a experimentar ascensos invernales a cimas cubiertas de hielo y nieve. Con sus experiencias anteriores han aprendido que es necesario probar materiales y conocer mejor el entorno.

Sobre nieve y hielo con imprescindibles crampones, equipamiento nuevo para nosotros, decidimos probar con una larga tirada y ascender desde la Hoya de la Mora al Pico Veleta (3.396 m.) primero y, después, continuar camino al Mulhacén (3.470 m.). Esta es una ruta que ya habíamos realizado varias veces sin problema en épocas sin nieve, incluso acompañados con algún troncha más.

La salida estaba prevista para las 8 de la mañana pero un cúmulo de contratiempos provocó que comenzáramos a las 10:30 horas, muy tarde para el objetivo marcado que quedó en duda tras las cuatro horas de ascenso necesarias para alcanzar el objetivo del Pico Veleta. Un ascenso duro pero siempre con buenas sensaciones, sintiendo gran seguridad con el material adecuado, unos buenos crampones que echamos de menos en la pasada ascensión al Aneto, subida que hicimos con material más ligero y a la postre insuficiente.

Es la hora de comer y alcanzamos la cima, en el Pico Veleta valoramos llegar a Mulhacén. En otras condiciones, sin nieve, el trayecto supone algo más de tres horas pero no teníamos ninguna referencia con nieve. A pesar de que se divisa poca nieve en el camino ancho hacia el Mulhacén. Sin embargo, el ascenso final desde el refugio de Capileira se observa más complicado con más nieve y seguro que hielo en su parte de mayor desnivel.

La experiencia adquirida nos dice que sigamos consejos de los montañeros más expertos; en el mismo Veleta encontramos dos grupos con guías de la zona que nos desaconsejaron continuar, al ser muy tarde y no tener seguridad sobre lo que vamos a encontrar en el camino, por lo que el regreso incluso se puede complicar.

Está claro que no volveremos a subestimar a la montaña, por lo que decidimos actuar en consecuencia y dar por finalizada la ascensión. Por lo que empezamos el descenso tranquilamente disfrutando de la nieve y sacando ese niñ@ que todos llevamos dentro.

Lo que sí nos han quedado son muchas ganas de volver, también de animar a los Troncha Cerros para organizar un día como el de ayer, para disfrutar de las condiciones de un ascenso invernal, subiendo a la montaña de forma segura y disfrutar de un paisaje inigualable donde lo pasaremos genial juntos con la nieve como protagonista.

Manel e Isa, tronchas más intrépidos.